25/07/08
Que nos vamos armando de a pedazos, de a poquito, de allá y de acá; de esto de aquello.
Que por tanto, difícil hablar de la única creación,
Irreductible e ineludible la responsabilidad colectiva de una acción o del pensamiento.
Lo que elijo para mí, lo estoy eligiendo para todos.
Y que la identidad es una "estructura dislocada", armada de a pedacitos.
Me agarra ésta cosa psicologista social, de pensar los pedazos de la integridad individual, de la angustia urbana y la puta que lo parió.
Que por tanto, difícil hablar de la única creación,
Irreductible e ineludible la responsabilidad colectiva de una acción o del pensamiento.
Lo que elijo para mí, lo estoy eligiendo para todos.
Y que la identidad es una "estructura dislocada", armada de a pedacitos.
Me agarra ésta cosa psicologista social, de pensar los pedazos de la integridad individual, de la angustia urbana y la puta que lo parió.
18/07/08
16/07/08
Sun is the same...
"...In a relative way, but youre old now".
Quiero agradecer a los amigos que se acordaron de mí en éste día.
Ustedes saben quienes son.
No importa si me llamaron, mensajearon o mandaron un mail.
Abrazos.
Quiero agradecer a los amigos que se acordaron de mí en éste día.
Ustedes saben quienes son.
No importa si me llamaron, mensajearon o mandaron un mail.
Abrazos.
15/07/08
¿Para qué vivo aquí?
Javier Martinez pasó toda su vida jactándose de haber inventado el blues en castellano. "Un buen día me pregunté: porque cantar en inglés? y comenzamos a hacerlo en nuestro idioma. Listo, yo lo inventé y me decían que estaba loco." Mientras Almendra hablaba de una muchacha con ojos de papel y besaba mares de algodón sin mareas, Manal se preguntaba todo el día...para qué vivo aquí? mientras caminaban una calle sin hablar: Av. Rivadavia. Manal describió crudamente la ciudad de Buenos Aires.
14/07/08
Te miró raro ese
No sé si tendrá que ver con San Pedro, pero la verdad, y pensándolo bien, creo que fue allí donde comenzó y se cultivó, durante tantos años, éste gusto de observar.
Suelo observar o contemplar mientras voy por la calle, en el colectivo, subte o tren.
Me fascinan las fachadas de las casas, y lo que tenga que ver con la iconografía del espacio público.
A la vez, tengo como punto álgido de la observación a la gente, a los rostros y a los gestos.
Pasa que cuando voy caminando, como hoy, yo miro a los ojos, y el observado reacciona de manera curiosa; han sucedido devoluciones agresivas, interesantes o dignas de la más burguesa indiferencia.
No discrimino a nadie.
Generalmente creen que los conocés, seguramente pensarán;
"¿De dónde me conoce éste?".
Y yo qué sé...
Suelo observar o contemplar mientras voy por la calle, en el colectivo, subte o tren.
Me fascinan las fachadas de las casas, y lo que tenga que ver con la iconografía del espacio público.
A la vez, tengo como punto álgido de la observación a la gente, a los rostros y a los gestos.
Pasa que cuando voy caminando, como hoy, yo miro a los ojos, y el observado reacciona de manera curiosa; han sucedido devoluciones agresivas, interesantes o dignas de la más burguesa indiferencia.
No discrimino a nadie.
Generalmente creen que los conocés, seguramente pensarán;
"¿De dónde me conoce éste?".
Y yo qué sé...
11/07/08
Lago
Lo que habíamos comentado con Pablo la otra vez, sobre lo difícil mantener una regularidad en las publicaciones de blogs, fotologs o cosas similares, queda totalmente evidenciado en la constancia que tienen mis actualizaciones.
Si bien el subtítulo habla del cotidiano devenir; de cotidiano un posteo eventual nada tiene.
Lo que sí es cierto es el devenir, devengo de mis pensamientos éstas palabras.
Que de palabras poco sé, pero no puedo frenar el impulso a ver y escuchar.
Me enmarañé.
Vuelvo a empezar.
Que lo que se dice tiene una finalidad.
Que lo que tiene una finalidad, debe de tener un móvil.
Que el móvil expresa su dinámica, y tiene final.
Como final, que la idea no tiene cuerpo preciso, ni se precisa un cuerpo para la idea.
Que por tanto, te arrastra en su vorágine, y que de ahí, difícilmente se concluye en algo; o lago.
Lago, de dudas.
O lago de forma mía, dijo le flaquet.
Si bien el subtítulo habla del cotidiano devenir; de cotidiano un posteo eventual nada tiene.
Lo que sí es cierto es el devenir, devengo de mis pensamientos éstas palabras.
Que de palabras poco sé, pero no puedo frenar el impulso a ver y escuchar.
Me enmarañé.
Vuelvo a empezar.
Que lo que se dice tiene una finalidad.
Que lo que tiene una finalidad, debe de tener un móvil.
Que el móvil expresa su dinámica, y tiene final.
Como final, que la idea no tiene cuerpo preciso, ni se precisa un cuerpo para la idea.
Que por tanto, te arrastra en su vorágine, y que de ahí, difícilmente se concluye en algo; o lago.
Lago, de dudas.
O lago de forma mía, dijo le flaquet.
01/07/08
Te cuento
Que el cuerpo es frágil máquina. Lo es la memoria.
Mucho más si no se accede una dieta correcta, un tratamiento médico adecuado; el límite a la expectativa de vida el dinero es.
Pero la memoria invoca, aquellas frágiles imágenes de otros tiempos, que aquí habré de abrir al lector.
Que para los deportes nunca bueno fuí, y que mis andanzas comenzaron en los tediosos campos del fútbol o pelota al píe. Ese deporte-espectáculo-circo-negocio para las tribunas, tiene su clivaje más íntimo en los tradicionales clubes barriales.
Fulbo o fotbal.
En el sampedrino club de Paraná intenté emplear el deporte como principal acción de mi capacidad ociosa. Botines con agarraderas, marca Mitre, color negro, como el que usan los árbitros.
Me acuerdo que mi viejo se entusiasmaba, y gritaba intentando darme ánimos. Lo cierto es que no la veía ni cuadrada.
Mucho más si no se accede una dieta correcta, un tratamiento médico adecuado; el límite a la expectativa de vida el dinero es.
Pero la memoria invoca, aquellas frágiles imágenes de otros tiempos, que aquí habré de abrir al lector.
Que para los deportes nunca bueno fuí, y que mis andanzas comenzaron en los tediosos campos del fútbol o pelota al píe. Ese deporte-espectáculo-circo-negocio para las tribunas, tiene su clivaje más íntimo en los tradicionales clubes barriales.
Fulbo o fotbal.
En el sampedrino club de Paraná intenté emplear el deporte como principal acción de mi capacidad ociosa. Botines con agarraderas, marca Mitre, color negro, como el que usan los árbitros.
Me acuerdo que mi viejo se entusiasmaba, y gritaba intentando darme ánimos. Lo cierto es que no la veía ni cuadrada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

