22/08/08
Todos los días veo pelotudos
Eso. Nada.
A veces, algunos días, me topo con ideas o palabras sueltas. Algún pensamiento estético particular. Alguna crítica contra el Sistema y todos sus amigos; o contra los que callados asienten.
Recordaba hoy, en uno de esos pensamientos perdidos, la concepción gramsciana del Bloque Histórico: Hegemonía=Coerción+Consenso.
El Sistema se vuelve hegemónico, te baja línea a partir de las herramientas que tiene: Medios de Comunicación.
Te configura ideológicamente como un sujeto pasivo; mirar tevé, mirar una película, mirar una obra, mirar la playstation, mirar colores -por la falopa-.
Te pone a mirar. Te pone a mirar boludeces: culos tetas y pijas en un caño.
Y ahí los ves vos, por consenso, se comen la bajada de línea. Discuten si la chica tenía la concha más dura que la otra, o si tenía una teta más grande.
Por consenso te mete la pija por el orto, te coje y te deja viendo boludeces. Y vos no decís ni "AH".
Nada.
Se te cae el techo. Y no decís ni "AH".
O sea, si el fin de la escritura es liberar tensiones, expresar una idea o no sé qué carajo; bueno, lo que acabas de leer, parece que empezó como una cosa intelectualoide, y terminó encauzando una energía sexual importante.
Chupame la pija.
15/08/08
No se ve
Fantasmas que van de la Catedral al Congreso de Tucumán; que quieren ir más lejos, a Cañitas, a Puerto Madero y a Belgrano "R".
Fantasmas de ojos vacíos, que miran sin mirar a los que cayendo quedaron en el camino, que escuchan su vacías conversaciones, que no oyen canciones de otros tiempos.
Oye Fantasma, que no te arrastre tu indiferencia a los senderos de la culpa.
13/08/08
ContraInformación en América Latina
07/08/08
Don Cleto, la Tota y Messí a 62 años del Malón de la Paz

Mientras la prensa “objetiva y preocupada por la realidad nacional” está pendiente de las declaraciones “autónomas” del Vicepresidente don Cleto Cobos o de sus andanzas en Mendoza, Saladillo o sus encuentros con sus nuevos-viejos amigos de la Sociedad Rural ; mientras ese mismo periodismo, “cambiando el ángulo de información”, opta por babearse con el baile del caño o sufrir los avatares de la Tota Santillán y su novia o ex novia, en medio de noticias tan trascendentes, también se conmemora un nuevo aniversario de la llegada a Buenos Aires del primer reclamo masivo de los indígenas, que dio en llamarse Malón de la Paz.
El 3 de agosto de 1946 la caravana de los kollas después de caminar 2000 kilómetros durante 81 días llegaba a la Capital Federal. Pedían por sus tierras de siempre usurpadas por los latifundistas republicanos que habían reemplazados a los antiguos encomenderos de la Colonia. El pueblo los recibió con los brazos abiertos, a su paso les tiraron flores, dos kollas subieron al balcón de la Casa Rosada ante una Plaza de Mayo colmada. Fueron recibidos con honores aunque luego, claro está, estamos en Argentina, la historia terminó mal, y todos los kollas acabaron secuestrados, envagonados en un tren de carga y arrojados a Abra Pampa. Pero ese final aciago no quita méritos a su épico reclamo que sigue en pie.
62 años después, el clamor del Malón sigue teniendo la misma vigencia. Los condenados al olvido de su pasado, los condenados a la sustracción de su cultura siguen cargando la pesada cruz de indignidad que le impuso la Conquista, también conocida con el tranquilizador eufemismo de “encuentro de culturas”.
Los negados, los invisibles, los nadas de la Patria que declaró su independencia en castellano, aymará, quechua y guaraní, siguen con el mismo hambre, un hambre que no es metafórico, sino hambre y sed de lo mínimo, de comida diaria y agua potable. Lo mínimo. Por ejemplo, en Casabindo (Jujuy), nadie tiene un empleo, todos son planes “jefas y jefes de $150” y eso no me lo contaron, sino que lo presencié. En Chaco, en medio de una sequía sin precedentes, acaban de robar miles de litros de agua potable destinada a los más carenciados. ¡Roban agua para revenderla! Mientras la prensa nos enajena hasta el hartazgo con la “heroica” decisión del millonario futbolista Messi para jugar con la selección en Pekín, en Argentina roban agua potable para revender y en todo un pueblo no hay siquiera un habitante con empleo…
¿Que diría Belgrano, Castelli y San Martín si supieran de los niños con gusanos como se ven en el Chaco? ¿Que diría Juana Azurduy y Moreno si supieran que existen “banquineros”, mayormente indígenas desplazados de sus tierras por la soja y que viven en las banquinas a la vera de las rutas? A dos siglos del 25 de mayo ¿Que dirían?
62 años después de la llegada de los kollas a Buenos Aires, el Malón de la Paz nos recuerda que los invisibles tienen rostro, tienen nombre, tienen sueños, tienen dignidad y también hambre de luz. Por eso es importante recordar el camino del Malón, un camino para romper los pactos de silencio, un camino para salir de la invisibilidad y armar (no bolsas de gatos) sino alianzas estratégicas legítimas con otros sectores, para que se cumpla de una buena vez aquella estrofa del Himno Nacional que sueña con “ver en el trono a la noble igualdad” y que el Maestro Osvaldo Bayer nos recuerda en cada una de sus conferencias.
Marcelo Valko
Autor de “Los indios invisibles del Malón de la Paz ” - 2007
06/08/08
La Línea E no estaba demorada

Hoy la chica hablaba por todos en el celular.
Demoraba la línea "D", y los vagones venían atestados de gente. La ya conocida alegoría de la lata de sardinas. Decía "... encima éste subte del orto".
En ese instantes pensé: "Pero, pelotuda, ¿Por qué no te tomás un taxi a la concha de tu madre?". Reflexionando sobre ese pensamiento, tomé conciencia de mi actitud bastante descortés.
Rectifiqué; "Mudate a Boedo, tomate la línea E", me decía a mi mismo, a mi cabeza y a mis conciencias.
Entonces me percaté de lo poco "joligudense" que soy.
05/08/08
Actividades para el próximo fin de semana

El proyecto es concreto; reactivar vías de expresión que en San Pedro están algo aletargadas.
En éste sentido entendemos la "Cultura", una forma particular de expresar, propia del humano. Por tanto, no hay mejor definición para ella que una que sea abierta, tratémosla de pensar como una nebulosa, que con todo tiene contacto y de todo se nutre; pero principalmente, de repensarla como vinculación humana.
Entonces, la cultura es conexión humana, vínculo humano, relación persona a persona. En ese sentido encaramos la tarea de reabrir espacios para su expresión.
Quiero aclararles que ésta concepción poco tiene que ver con la "Industria Cultural". La forma que tiene el negocio de concebir a la cultura es poco humanista; piensa en lo lucrativo y en la ociosidad, en el espectáculo y en un receptor pasivo, un receptor de cultura.
Nosotros, por contrario, entendemos que la cultura -como vínculo y expresión de lo humanos que somos- no puede ser un negocio (por eso no buscamos lucro alguno), y tiene que ser necesariamente una relación de ida y vuelta; de ahí que buscamos reinstalar el debate, donde no hay un receptor pasivo -imagínense un tipo sentado frente a un televisor-, sino un tipo que ve, que siente, que escucha, y que es interpelado a tener una posición distinta!
Desde esa postura trabajamos el Centro Cultural (lo de Centro es un "formalismo"- creo que la palabra que más se adecua es Agrupación), que piensa la cultura como vinculación, que busca abrir espacios para esa vinculación, y que quiere pararse desde otro lugar, distinto al que el sentido común le asigna a la "cultura".
La dinámica es completamente horizontal: no hay un jefe, no hay un mulo, nada de eso. Hay compañeros que tienen diferentes responsabilidades, de acuerdo a lo que pueden aportar en tiempo, y ganas de hacer cosas.
